sábado, 1 de junio de 2013

One day in the forest: Capitulo 1

Sentía mi cuerpo adolorido. me senté rápidamente sorprendida al ver el cielo. "donde demonios estoy..." Mi pregunta fue respondida enseguida, cuando note que me encontraba en el bosque. 
estaba en el ¡bosque!
El miedo se apodero de mi, recordando ese momento trágico de mi vida. Pero mas que el miedo en este minuto, estaba confundida no recordaba, porque me encontraba justamente acá.
es solo que antes me encontraba en un fiesta.... empecé a recordar rápidamente la situación. 
Antes había sido invitada a una fiesta, jamas había mantenido una conversación con esa chica antes. pero ella insistió en que fuera. Luego de eso, me encontraba en la fiesta, cada persona que veía me ofrecía bebidas alcohólicas, yo no bebía a si que no las aceptaba. Hasta que llego la festejada con un vaso en su mano diciendo que era una bebida normal y no contenía alcohol. Lo bebí muy rápido, y luego de eso empecé a sentirme mareada. No recuerdo nada mas que eso...
Entonces ellos debieron haberme traído acá. Pero ellos ¿como sabían que tenia miedo del bosque? la única persona que sabia, era mi mejor amigo. El jamas les diria...
Mi trasero empezaba a doler y el frio era horrible. el tronco del arbol en el cual estaba apoyada, era incomodo e lastimaba. Me ayude de el para levantarme, mire hacia todos lados tratando de buscar una salida. pero no habían mas que árboles y mas árboles. 
baje la mirada angustiada, que mas debía pasarme. No hubiera tenido demasiados problemas si es que me hubieran dejado en otra parte, pero tenia que ser en el bosque. Justamente donde se encontraban mis traumas de la infancia. 
Cuando pensé que todo iba estar mejor, note que había un animal. Sus ojos celestes fríos como el hielo, hicieron contacto con los mios. Mis piernas se sentían débiles, mis ojos trataban de alejarse de esos ojos. pero era imposible, eran hipnotizadores. 
— Por favor.... no te acerques — Como si pudiera entenderme, se echo en el suelo. Pero aun a si continuaba observándome, la curiosidad me estaba destruyendo por dentro. una parte de mi me decía que me acercara al lobo, y otra pedía a gritos que huyera. 
Gano mi parte atrevida, me acerque lentamente. observando cada una de las reacciones, tenia miedo de que una vez que me acercara me atacara. Pero me di cuenta que no era a si, de un momento a otro note que estaba a su lado. 
El solo me observaba, quería hacer demasiadas cosas ahora que me encontraba cerca. lentamente fui sentándome en el suelo.
— Ugh, Cachorro o minino... lo que seas, no me hagas daño — Irónico, pero me encontraba tratando de comunicarme con un animal. y mas encima tratándolo de animal doméstico como si fuera un perro o un gato. — eres obediente.
Di un grito ahogado, cuando el se acerco mas hacia mi. y puso su cabeza en mi regazo. Ahora me di cuenta que fui tan estúpida, debí haber seguido a mi cerebro, en vez de mi conciencia. Seguramente ahora sera el día de mi muerte...
Cerré los ojos, tratando de pensar de que dolería menos. Pasaron unos minutos y no pasaba nada, abrí uno de mis ojos y luego el otro... El lobo no estaba haciendo nada, solo seguía como se encontraba antes. 
Sonreí totalmente asustada ¿que esta sucediendo? esto no es para nada normal, se supone que un lobo es salvaje, y debería haber tragado sin dejar ninguno de mis huesos. Pero parecía demasiado tranquilo, mi mano involuntariamente fue a parar a su cabeza. y rápidamente cuando lo note, mire al lobo haber si había alguna reacción, nada. entonces empecé a moverla acariciándole. 
No se cuando tiempo estuve admirando al lobo, pero mi miedo había sido dejado atrás. 
Empecé a sentir sueño, me acosté a un lado del animal y cerré los ojos, tratando de dormir. 

Desperté sintiendo los rayos del sol en mi rostro. Cuando recordé lo del día anterior instantáneamente me encontraba sentada, observando hacia donde se suponía que estaba el lobo. Pero no había nada mas que un muchacho.
¡Pero ayer estaba el lobo ahí! es imposible. me levante rápidamente completamente confundida. y con mi pie empecé a mover al chico.
— ¡Hey! tu, despierta — grite lo mas fuerte que pude. el chico se despertó enseguida y se giro hacia mi sonriendo. Sus ojos me impresionaron, eran gigantes como los de un ciervo. Nunca me habían gustado los chicos con ojos grandes, pero los de el no me molestaban. — ¿Sucede algo? — Pregunto todavía sonriendo, terrorífico. — Bueno no estoy segura si estaba soñando, o es que ayer había un lobo junto a mi. ¿lo haz visto? 
— Por supuesto — Asintió — ¿Donde? quiero saber donde esta... — El parecía confundido — Pero si estoy justo acá. — No es imposible, el se refiere a que el es. —¿Eh? debes estas bromeando.
El se acerco a mi y me tomo las manos. nuevamente mostrando sus dientes blancos con una sonrisa. 
— Yo soy el lobo.

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